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La comida funciona como punto de encuentro de amistades, diálogos y pasiones. Reúne aspectos de la vida cotidiana como lo hace la cultura pop. Aquí le damos espacio.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Ñoquitos trabajadores
El plato elegido para festejar el día del trabajador fue el ñoqui. Sí. Decidí cambiar el paradigma. El ñoqui no va a cobrar el 29, el ñoqui es la mejor forma de empezar el mes cuando ya hemos cobrado.
Así que aquí tienen: para todos aquellos que reivindican a un plato suculento, práctico y original como estas pequeñas bombitas de papa, espinaca, sémola, ricota, o sus versiones más modernas, calazaba, zanahoria, etc.
Nuevamente recurrimos a la Casa de Pasta para adquirirlos ya que el tiempo libre de este feriado me quedó corto para todo lo que cociné y programé. No me dio tiempo para amasar. Así que elegí los ñoquis de espinaca rellenos con muzzarella de La Juvenil ($58 el kilo). Con medio kilo comen perfectamente dos personas (o sea con menos de $30).
Preparamos una salsa blanca para gratinarlos en el horno y con eso cambia todo.
Este es el procedimiento.
La salsa blanca:
En un jarrito se vuelca una taza de leche descremada o entera y se le agrega harina o maizena (apto para celíacos). Si quiero una salsa más pastosa le agrego alrededor de una cucharada y media colmada del elemento seco, sino una cucharada al ras. Disuelvo en frío los grumos y paso el jarrito al fuego suave. Sin dejar de revolver le agrego sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Listo (dos minutos reloj lleva armar la salsa blanca y unos dos minutos más en que coagule).
Con el agua hirviendo, agregamos un puñadito de sal gruesa y tiramos los ñoquis. Una vez que suben a la superficie debe esperarse 2 minutos para retirarlos con espumadera.
En una fuente apta para el horno hago un colchón de la salsa (en este caso de tomate) que siempre tenemos preparada en el freezer con antelación o si no, como ya sabemos, usamos las que vienen listas para usar que son totalmente aprobadas por esta blogger. El horno debe estar precalentado a unos 300º (fuerte).
Volviendo al momento en que retiramos los ñoquis con la espumadera de la cacerola, los colocamos sobre la salsa y los dejamos que se hundan ahí.
Bañamos la superficie con la salsa blanca y le rayamos queso encima (muzzarella, parmesano, regianito, etc).
Lo colocamos en la parrilla de abajo del horno bien fuerte porque la idea es que esté muy poco tiempo allí para gratinar.
Entonces, ¡disfrutamos!
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