Más de uno sabe sobre mi aberración por los avances tecnológicos. Pero también, más de uno, sabe que tengo una visión crítica y que esta aberración no es absoluta.
Si no fuera por esos avances no existirían dos (en realidad más) electrodomésticos que festejo, celebro, recomiendo e idolatro: la panera eléctrica y la yogurtera.
Recalco estos dos entre los demás electrodomésticos como el microondas o licuadoras, ya que son grandes colaboradores en conectar a todos aquellos que en su vida se pondrían a elaborar productos que encontramos con muchísima facilidad en la góndola. Ambas máquinas reducen el gasto en relación al valor de los yogures y panes ya manufacturados.
Quién pensaría que con sólo 5 minutos de preparación podría lograr panes y yogures frescos, como en una granja. O que con alrededor de $10 logramos 8 yogures de 125 centímetros cúbicos cuando cada yogur de $200 está unos $4. Claro que el tiempo de cocción de ambos productos sí es largo, pero nuestro que-hacer queda minimizado a volcar ingredientes en frasquitos. lo que ya casi nos despoja de todo tipo de excusa en torno al tiempo que nos toma cocinar.
Obviamente que aquel que tenga un tema de vínculo con lo que come no va a indagar en estos productos, pero a mí, mi deber de blogger pro-comida casera me obliga a hacer esta difusión.
La panera (como le digo yo) es un horno en realidad, que ha incorporado la función de amasado y de espera para el fermento de la levadura a su reloj. O sea que tirando los ingredientes en el molde, apretando dos botones y esperando a que la máquina trabaje (según qué estemos preparando) podemos lograr los más ricos panes salados, integrales, blancos, dulces y hasta preparar masas para pizzas u otras recetas. Se pueden conseguir las manuales que son las que comienzan la cocción cuando nosotros apretamos el botón, o bien, las programables, en las que podemos dejar los ingredientes mezclados dentro del molde y programar para que comience la cocción sola a nuestro gusto.
La yogurtera tiene la misma lógica. Siguiendo las instrucciones preparamos una mezcla de 1 litro de leche con un pote de yogurt natural, endulzamos, volcamos en los frasquitos y en 8 horas tendremos listo el fermento.
Desde ya que todo está indicado en los manuales correspondientes. La panera tiene un recetario para hacer todo tipo de panes y la yogurtera un instructivo para endulzar el yogur y ese tipo de cosas. El precio de la primera rondará los $600 en el caso de la máquina de pan de medio kilo y tal vez $800 por la de pan de un kilo. Sin embargo con los descuentos de las tarjetas o de los supermercados se logra conseguir por mucho menos. Considerando el valor de los panes buenos en los almacenes, panaderías especializadas, etc, lo vale. En el caso de la segunda, la Moulinex es la más reconocida. En la casa de Moulinex ubicada en Av. Cabildo 2027 y el precio es $359. Yo compré la marca Carrefour, que por ahora funciona perfectamente, por $260 en 6 cuotas sin intereses y 15% de descuento los martes con la tarjeta Citi.
Así que, no den más lástima con excusas vacías y cocinen... Iba a decir una palabrota, pero no quiero espantarlos.
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